Política

Desafíos en la Ruta 7: Sectores críticos en Mendoza a reparar

Inicio de la Recuperación de la Ruta 7

La recuperación de la Ruta 7 en Mendoza comenzó la semana pasada tras una nueva concesión, centrándose en dos puntos críticos: Aguas de las Avispas y el tramo de alta montaña entre Penitentes y Las Cuevas. En diálogo con la prensa, Dalmiro Barbeito, propietario de Corporación del Sur y miembro del consorcio concesionario Caminos del Aconcagua, destacó la gravedad de estas áreas.

Desafíos en Sectores Críticos

Barbeito subrayó que Aguas de las Avispas muestra un notable deterioro. “Hay un problema de suelo que obliga a realizar un estudio más exhaustivo antes de proceder”, afirmó. Por su parte, el tramo montañoso entre Penitentes y Las Cuevas también necesita atención inmediata, con intervenciones planificadas para el segundo y tercer año de concesión.

Falta de Mantenimiento Afecta la Ruta

El empresario hizo hincapié en que la Ruta 7 no ha recibido mantenimiento desde 2008, lo que ha generado una serie de problemas a lo largo de su recorrido. “Este corredor vial ha estado en abandono durante 20 años, lo que ha provocado múltiples inconvenientes”, indicó.

Plan de Obras y Seguridad Vial

Durante el primer año, se implementarán obras urgentes de recuperación y seguridad vial. Estas incluyen el sellado de grietas, limpieza, bacheo profundo, recambio de defensas metálicas y renovación de la iluminación. «Es necesario hacer bacheo profundo, hay múltiples áreas afectadas», señaló Barbeito, quien también mencionó reparaciones en las banquinas y limpieza de alcantarillas.

Trabajo Coordinado y Sin Interrupciones

Un reto significativo es realizar las obras sin interrumpir el tráfico, esencial para el comercio entre Argentina y Chile. Barbeito explicó que se establecerán diferentes frentes de trabajo. Algunas labores se concentrarán entre La Paz y la Variante Palmira, mientras otras abarcarán el área desde la destilería hasta la frontera con Chile, con cortes programados y señalización adecuada para garantizar la seguridad.

Inversiones a Largo Plazo

La concesión prevé inversiones en los primeros cinco años para restaurar la infraestructura y tareas continuas de mantenimiento durante los siguientes 20 años. “El objetivo es recuperar y mantener el corredor, que por su naturaleza requerirá una atención constante”, concluyó Barbeito.

Expectativas Futuras

La primera etapa de los trabajos tiene una duración estimada de 12 a 18 meses, abordando tanto zonas críticas como la infraestructura general de la ruta. La complejidad de los sectores de montaña, que alcanzan altitudes de 3.200 metros, también añade un factor de riesgo que hace imperativo un enfoque detallado en la planificación de intervenciones.

Con el inicio de estas obras, se espera no solo mejorar la calidad de la ruta, sino también garantizar la seguridad y fluidez del tráfico, crucial para el desarrollo regional.

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