Declaraciones de la expareja de Álvarez
La expareja de Cristian Pity Álvarez declaró este viernes ante el Tribunal en lo Criminal y Correccional N.º 29 de Buenos Aires, expresando su apoyo hacia el músico, acusado de asesinar a Cristian Díaz en julio de 2018. Durante su testimonio, la mujer, madre de la hija de Álvarez, destacó la influencia positiva del artista en su vecindario, asegurando que «limpió la mugre del barrio».
Un contexto de violencia
La testigo describió un escenario alarmante de inseguridad y violencia en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano. Según su relato, un grupo de delincuentes hostigaba a Álvarez, quienes estaban involucrados en robos, extorsiones y estaban armados. Afirmó que Cristian Díaz, la víctima, era conocido en la comunidad por sus actividades delictivas: “Era el chorro del barrio”, declaró, argumentando que la gente del lugar se sentía aliviada por los hechos.
La defensa del músico
El abogado defensor de Álvarez, Javier Baños, expresó que la estrategia de la defensa se basa en la legitimidad de la actuación del cantante, alegando que había actuado en legítima defensa o, en su defecto, bajo exceso en la legítima defensa. La expareja agregó además que Álvarez era una persona «buena» y no agresiva, contrastando con la gravedad de la acusación de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego.
Un testimonio clave
Marcelo Ainkman, otro testigo del juicio, corroboró la versión de la expareja y mencionó que en el barrio de Samoré era habitual escuchar disparos, lo que reforzó la narrativa de un ambiente de hostigamiento y violencia al que Álvarez se enfrentaba. Las palabras de Ainkman y la expareja del músico resaltan el contexto crítico que enfrentaba el acusado en el momento del suceso.
El caso y sus implicaciones legales
El juicio se centra en los eventos del 12 de julio de 2018, cuando se alega que Álvarez disparó cuatro veces contra Cristian Díaz. La acusación sostiene que después del ataque, el artista huyó, desechó el arma en una alcantarilla y se dirigió a un bar en Ramos Mejía. Cristian Álvarez, de 54 años, enfrenta un cargo de homicidio agravado, y podría recibir una pena de entre ocho y 25 años de prisión.
Desarrollo del juicio
Durante la audiencia del viernes, Álvarez participó por videoconferencia desde el centro de salud mental Colonial Solar, en Castelar, donde se encuentra internado. Estuvo acompañado por sus abogados, Sebastián Queijeiro y Luciana Comerci. El proceso judicial continuará el miércoles 21 de octubre a las 11:30, con una nueva sesión presencial, aunque se espera que el músico participe nuevamente de manera remota desde la clínica psiquiátrica.

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