Resultados de la Primera Vuelta
Las elecciones de la Universidad Nacional de Cuyo, realizadas el 9 de junio, generaron un contexto abierto y llevaron a una segunda vuelta para determinar quién dirigirá el Rectorado del 2026 al 2030. La fórmula encabezada por Gabriel Fidel y María Flavia Filippini, del frente “Sumar Universidad”, obtuvo el 36,7% de los votos según el escrutinio provisorio. En segundo lugar, se posicionó Adriana García, junto a Ana Sisti del bloque “Encuentro Plural”, con el 29,3%. Al no alcanzar ninguna fórmula el porcentaje necesario para ganar al primer intento, se programó un balotaje para el 23 de junio.
El Respaldo de Ismael Farrando
En un momento crucial de la campaña, Gabriel Fidel recibió el apoyo público de Ismael Farrando, uno de los candidatos que obtuvo 15 puntos en la primera ronda. Esta alianza es clave para Fidel, ya que aporta credibilidad y podría influir significativamente en la votación del próximo martes. La imagen de Farrando junto a Fidel es importante en un escenario donde aumentan las especulaciones sobre quién resultará ganador, en medio de una gran paridad entre los candidatos.
Farrando, figura vinculada a un sector conservador y radical, había mantenido silencio desde el 9 de junio pero decidió brindar su respaldo a Fidel justo antes del balotaje. Este apoyo simboliza no solo la unión de fuerzas, sino también la posible movilización del voto docente, que tiene un peso significativo en la elección.
El Contexto de la Rivalidad
Fidel enfrentará a García, quien fue respaldada por Javier Ozollo, el otro candidato que no logró avanzar a la segunda vuelta. García y Ozollo están ideológicamente alineados con el peronismo, lo que podría crear un contraste fuerte con la propuesta de Fidel. La alianza ya establecida entre García y Ozollo le entrega a la opositora un respaldo sólido de agrupaciones estudiantiles diversas, incluyendo sectores del kirchnerismo.
Ambos candidatos, Fidel y García, se encuentran en una carrera apretada, donde cada voto cuenta. Aunque los egresados y estudiantes son esenciales, el voto docente podría ser determinante en la elección.
Expectativas para el Balotaje
Las elecciones arrojaron un panorama muy repartido, con una participación democrática que superó las expectativas. Más de 56 mil personas estaban habilitadas para sufragar, lo que refleja el interés en la conducción de la universidad. Esta será la cuarta experiencia de elección directa en la historia de la UNCUYO.
Las cuentas de la carrera hacia el balotaje continúan siendo objeto de análisis, con ambos candidatos realizando encuestas y evaluaciones para proyectar sus estrategias. Este clima de competencia se intensificará a medida que se acerque la fecha de la elección, evidenciando la importancia de cada respaldo en el camino hacia el Rectorado.
Conclusiones
En resumen, el balotaje del 23 de junio servirá como un termómetro para medir no solo las aspiraciones de los candidatos, sino también el compromiso y la participación de la comunidad educativa de la UNCUYO. Los resultados de la primera vuelta y las alianzas formadas en el camino hacia la segunda ronda son indicativos de un proceso electoral dinámico y con grandes expectativas entre los votantes.

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