Colapso del Sistema Cloacal en Guaymallén
El colapso de la red cloacal en Guaymallén ha generado una crisis ambiental y de salud pública que afecta especialmente a los vecinos de Los Corralitos. Desde 2024, la zona ha experimentado constantes desbordes de líquidos cloacales, haciendo que muchos residentes se vean obligados a lidiar con un entorno contaminado y sus consecuencias.
Historia de Promesas y Proyectos Inconclusos
La raíz de este problema se remonta a años de desinversión en el sistema cloacal. A mediados de 2017, el entonces gobernador Alfredo Cornejo firmó un convenio con ENOHSA destinado a mejorar la infraestructura cloacal de la provincia, prometiendo cobertura total a finales de su mandato en 2019. Sin embargo, los financiamientos se vieron interrumpidos tras la disolución de ENOHSA, dejando varios proyectos inconclusos.
El colector Boedo-Ponce, que se finalizó en 2021, estaba destinado a recoger efluentes cloacales de aproximadamente 480.000 personas en el Gran Mendoza. La expectativa era que esta obra aliviara el sistema. No obstante, el vínculo entre la falta de inversión y la obsolescencia de las infraestructuras se hizo evidente cuando comenzaron los desbordes.
Contaminación y Estrategias Fallidas
La contaminación del agua se convirtió en un problema serio. En 2026, los vecinos se autofinanciaron estudios que revelaron que la mayoría de las muestras de agua resultaron «no aptas para consumo». A pesar de las acciones de Aysam, la empresa responsable del servicio, la situación ha empeorado.
Ante la escasez de soluciones efectivas, Aysam implementó un plan de «corto plazo» que incluyó la contratación de una empresa brasileña para limpiar las cañerías. La incapacidad de esta estrategia se hizo evidente, ya que los desbordes continuaron.
Reacciones de los Vecinos y Acciones Legales
Los residentes de Los Corralitos han manifestado su frustración por los daños a sus propiedades y por los riesgos a la salud ocasionados por la contaminación. Las protestas de los vecinos han incrementado, y se han realizado informes que documentan el deterioro de la calidad del agua.
En respuesta a la situación crítica, Irrigación y Aysam han estado en conflicto legal. Irrigación ha denunciado a Aysam ante la Fiscalía de Delitos Ambientales por los vuelcos no autorizados de efluentes cloacales al canal de riego Ramo 12. Estas acciones han llevado a la imputación del director de Aysam, Humberto Mingorance, y otros directivos, generando un fuerte revuelo en la comunidad.
Acuerdos y Proyectos Futuro
A pesar de la imputación de Mingorance, se firmó un acuerdo entre Aysam, Irrigación y la Municipalidad de Guaymallén para abordar el problema de los desbordes. El plan incluye medidas transitorias de manejo de líquidos y la construcción de nuevos colectores.
Se han planificado inversiones cercanas a 51 millones de dólares para mejorar la infraestructura, incluyendo la finalización del colector Colonia Segovia, que prevé aliviar el sistema existente. Con el financiamiento aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo, se espera que estas obras ofrezcan una solución definitiva al sistema cloacal colapsado.
Conclusiones
La crítica situación del sistema cloacal en Guaymallén refleja años de desinversión y malas decisiones administrativas. Mientras las medidas de corto plazo han fallado en solucionar el problema, los acuerdos recién alcanzados podrían dar luz a un futuro más sostenible. La comunidad, sin embargo, sigue preocupada por la salud y el medio ambiente mientras las autoridades trabajan en abordar esta crisis de infraestructura.

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