Deterioro en el sector privado argentino
La economía de Argentina está experimentando un notable deterioro en el sector privado. En septiembre, un total de 1.937 empresas cayeron en morosidad, elevando el total a 58.982 firmas con una situación bancaria atípica. Este fenómeno representa un aumento del 53% en el último año, señalando desafíos crecientes en el programa económico del Gobierno, que intenta equilibrar la estabilidad monetaria con las dificultades para financiar la producción y mantener el consumo.
Análisis del informe de Fidelitas
Un reciente estudio de Fidelitas reportó que su Score de Riesgo Económico y Financiero (SERF) se sitúa en 37,7 puntos, lo que supone una caída de 0,6 puntos en comparación con agosto. Este indicador se encuentra en la categoría de Riesgo Elevado, evidenciando un alarmante desempeño en el componente crediticio, que apenas alcanzó los 19 puntos. Contrariamente, se observó una mejora en los registros de morosidad entre individuos; el número de CUITs en mora disminuyó un 1,1%, pasando de 6.369.815 a 6.302.536.
Presión de tasas de interés
La política monetaria se encuentra en el núcleo del problema económico. Las tasas de interés reales positivas facilitan la estabilidad de la demanda de pesos, pero el costo del financiamiento para empresas y familias ha aumentado. Félix El Idd, CEO de Fidelitas, resalta que “las herramientas monetarias que estabilizan la economía también encarecen el financiamiento”.
El informe destaca que desde enero de 2023, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) ha mostrado un crecimiento de solo 0,1%. Sectores como la construcción y la industria manufacturera han visto caídas del 4,4% y 3,2%, respectivamente, mientras que la minería ha crecido un 8,4%. Esta disparidad señala un panorama complicado, ya que las actividades relacionadas con el mercado interno enfrentan significativas dificultades que impactan en el empleo formal.
Impacto en las cuentas públicas
El riesgo para las cuentas públicas es cíclico; menos actividad significa menores ingresos tributarios, lo que podría requerir recortes adicionales para mantener el superávit fiscal. Estos ajustes, a su vez, pueden afectar la demanda general y profundizar la debilidad económica.
Desafíos cambiarios y deuda
El ámbito cambiario también plantea preocupación. En los últimos 18 meses, las compras privadas de divisas alcanzaron los US$ 36.500 millones, en contraste con un superávit comercial de US$ 29.132 millones. A pesar de estos números positivos, la acumulación de reservas sigue siendo un desafío. Actualmente, Fidelitas estima que la demanda privada de dólares para dolarización de activos y pago de dividendos es de aproximadamente US$ 2.500 millones mensuales, y se anticipa un vencimiento de deuda soberana que podría ascender a US$ 25.000 millones en 2027.
Expectativas para el futuro
Para finales de 2026, Fidelitas no anticipa cambios significativos en el panorama económico. El Gobierno confía en un incremento de ingresos por exportaciones, especialmente de trigo y el oleoducto Vaca Muerta Sur, aunque los proyectos que podrían mejorar la disponibilidad de divisas aún tardarán en mostrar resultados.
La pregunta central es cómo manterner la estabilización sin extender el deterioro del crédito y la actividad económica. El informe también considera la incertidumbre política hacia 2027 y la necesidad de garantizar normas y contratos estables, independientemente de los resultados electorales.

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