Economía

Una innovadora foodtech de Mendoza transforma residuos en éxito alimentario

El Renacer de una Cooperativa

Corría el año 2010 cuando un tecnólogo en alimentos y un ingeniero industrial se encontraron en una empresa metalmecánica familiar de Mendoza. Esta coincidencia marcaría el inicio de un camino hacia la recuperación de la última gran planta de deshidratado que quedaba en el país, a punto de cerrar sus puertas. A pesar de tener maquinaria fuera de uso y catorce trabajadores dispuestos a luchar por su fuente de trabajo, estos visionarios transformaron la cooperativa en la principal productora de espinaca deshidratada de Argentina en menos de dos años.

Innovación y Desarrollo

La experiencia adquirida durante esta travesía dio origen a Rollfood, la foodtech mendocina que hoy dirigen Gonzalo Bonino y Horacio Campos desde el Polo Rodríguez Peña en Maipú. Utilizando tecnología avanzada, como un evaporador de película delgada al vacío y un secador a tambor, los fundadores lograron deshidratar frutas y verduras en segundos, preservando color, aroma y nutrientes. Juntas, Rollfood y AiFood Smart Process emplean a más de 30 personas y se han consolidado como referentes en el sector.

Expansión y Alianzas Comerciales

Desde su creación, el crecimiento de Rollfood ha sido notable. Proveen a fábricas de pastas y a importantes empresas como Molinos Río de la Plata y Rapanui. Recientemente, anunciaron una inversión de US$ 500,000 para aumentar la producción de puré preconcentrado y lanzar una nueva línea de purés instantáneos de 500 gramos, dirigida a chocolateros y heladerías. Esta expansión permitirá diversificar su oferta uniendo calidad y sostenibilidad.

Proceso de Producción

En una entrevista, Bonino explicó el proceso de deshidratación, que consta de dos etapas. La primera consiste en evaporar el agua no química a 42 grados, logrando conservar las propiedades del producto. En la segunda fase, se elimina el agua químicamente ligada mediante un rodillo de secado. Esto asegura un producto final con excelente color y sabor.

Desafíos y Oportunidades

A pesar de las dificultades económicas en Argentina, los emprendedores ven oportunidades en lugar de obstáculos. La empresa actualmente procesa alrededor de 100 toneladas de productos secos al año, lo que equivale a aproximadamente un millón y medio de kilos de materia prima. Además, aprovechan verduras que no cumplen con los estándares de forma y tamaño exigidos para el mercado fresco.

Futuro Sostenible

Bonino y Campos se sienten comprometidos con la sostenibilidad. Utilizan energía térmica de la quema de carozo de aceituna y durazno y generan casi toda su energía eléctrica a partir de paneles fotovoltaicos. Esto no solo reduce costos, sino que también minimiza el impacto ambiental. En sus planes futuros, buscan diversificar aún más su producción, incluyendo frutas y otros productos innovadores como leche caramelizada.

La Fuerza de la Comunidad

Los fundadores de Rollfood destacan la importancia de las alianzas con productores locales. Trabajan principalmente con agricultores del cinturón verde de Mendoza y también con lavaderos de frutas que utilizan productos que de otra manera serían desechados. Estas colaboraciones no solo aseguran la calidad de sus insumos, sino que también promueven una agricultura más circular y responsable.

Una Visión a Largo Plazo

Con la ampliación de su capacidad de producción y el desarrollo de nuevos productos, Rollfood está lista para escalar. Sus fundadores creen que esta nueva vía de alimentos deshidratados puede transformar el mercado, ofreciendo alternativas accesibles y saludables a los consumidores. Para ellos, el desafío será siempre cómo optimizar el proceso de producción y mantener un enfoque centrado en la calidad y la innovación.

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